El portavoz de FACUA en Castilla León es un cachondo mental. Propuso disolver aquellas procesiones de Semana Santa cuyos participantes llevaran el lazo blanco anti aborto, aduciendo que con ello se convertían no en manifestaciones religiosas sino políticas, y por tanto sujetas a los requisitos de comunicación preceptiva a las autoridades. Rizando el rizo, el mencionado caballero aconsejó para la disolución de tales manifestaciones, la utilización de la policía antidisturbios.
Las autoridades por una vez demostraron sentido común y no hicieron caso a tales tontunas. Lo que desde cierto punto de vista es una lástima, pues hubiera sido fantástico ver a los antidisturbios disolviendo a los capuchones y estos enfrentándose a las fuerzas del orden blandiendo crucifijos y cirios. Incluso es posible que se hubieran sumado a la refriega elementos de la llamada “izquierda antisistema”, con lo que el cuadro del esperpento nacional hubiera quedado completo.
A este pájaro de Facua hay que seguirle la pista incansablemente pues promete tardes de auténtico jolgorio.


